Cohen, simplemente Cohen. Un poeta de setenta y cinco años. Un hombre que transforma sentimientos en poesía y música, en canciones que han susurrado generaciones de los cinco continentes.
Cohen, simplemente Cohen. Un joven septuagenario que fue capaz de ofrecer, el jueves pasado en Bilbao, un concierto de más de tres horas de duración para casi seis mil personas que agradecimos la pasión y la sinceridad que puso en el escenario.
Cohen, simplemente Cohen. Vestido de negro desgrano todas y cada una de sus poesías hechas canción y que a lo largo de años han servido a mujeres y hombres para enamorar y enamorarse.
Cohen, simplemente Cohen. Tres horas para disfrutar, tres horas para recordar melodías universales en la voz grave, cavernosa y profunda de un poeta, de un hombre que sabe poner sentimiento a los sentimientos.
Cohen, simplemente Leonard Cohen.

