Acaba 2009. Ha sido un año complicado, difícil, muy difícil en el que la crisis económica ha sacudido sin contemplaciones a muchísimos hombres y mujeres que han visto esfumarse su puesto de trabajo mientras que, las grandes fortunas crecían un 27%. Al final esta crisis, es como todas, la sufren los de siempre: trabajadores por cuenta ajena, autónomos, y los que menos recursos económicos tienen.
2009 ha sido el principio del fin, o por lo menos debería serlo, si aún nos queda una pizca de sensatez. Estamos obligados, repito obligados, a estructurar y desarrollar un nuevo modelo económico cuyo pilar básico sea la SOSTENIBILIDAD. La sostenibilidad del sistema y del planeta, por cierto, no nos podemos permitir el lujo de fiascos como el de la cumbre de Copenhague.
En este año que termina la crisis, como es lógico, lo ha eclipsado todo. Lo bueno y lo malo. Ha difuminado, por ejemplo, la importancia de unas elecciones en Euskadi que propiciaron un cambio histórico en el Gobierno del País Vasco; o ha casi silenciado el desbloqueo del “tratado de Lisboa” que supondrá un salto cualitativo en la construcción efectiva de la Europa unida.
En este año que termina no se ha podido evitar el dolor individual y social que provoca el asesinato de mujeres víctimas de la violencia machista, ni el llanto de madres y padres por la desaparición de sus hijas/os. Este año tampoco, todavía, se ha podido acabar con la amenaza de ETA, a lo que algunos, de forma irresponsable, ayudan lo justo.
Este año se cierra con mas derechos civiles para los hombres y mujeres que habitamos en este trozo de tierra que se llama España, pero esto, también, ha quedado oscurecido por la crisis económica y por los voceros de la sociedad retrograda.
2009 termina, también, con un mayor descredito de la política y de los políticos. La corrupción, la crispación permanente han provocado que las españolas y españoles confíen un poco menos en la actividad política. Quien piense que haciendo un supuesto código, más estético que ético, en el que se cubre con un tupido velo de olvido toda responsabilidad sobre el pasado, se equivoca. Con sus palabras, para predicar hay que dar ejemplo y mantener las manzanas podridas en el cesto no es, precisamente, muy ejemplarizante.
Aquí, en Cantabria, en este año, la crisis nos ha sacudido con menos intensidad, pero eso no debe ser un consuelo, ni justificación. Hay más parados y paradas, y nuestra obligación es generar las medidas necesarias para que esa cifra se rebaje lo antes posible.
2009 para nuestra región ha sido un año de vientos cruzados en el que el Partido Popular, encabezado por el alcalde de Santander, ha tomado el timón en contra del progreso, la generación de riqueza y la conservación del medio ambiente. Una cruzada, que mirando alrededor, y trascendiendo del provincianismo rancio es difícil de entender.
A los cántabros 2009 nos deja un poco más cerca de la capital del reino. La autovía de la meseta, finalmente, se ha acabado; y las obras del AVE, aunque algunos les pese, están en proceso de licitación y adjudicación, con lo que la conexión con Madrid, Bilbao y el corredor hacia el mediterráneo es un hecho que no tiene marcha atrás.
2009, ha visto la finalización, también, de una de las obras más anheladas por Campoo, el hospital de Reinosa, que se pondrá en funcionamiento en los primeros meses de 2010; y como el hospital Valdecilla, a pesar de los agoreros, se sigue levantando mientras a algunos sólo les queda enarbolada la bandera del pago del desfase.
Ha habido cosas buenas para Cantabria en este año que hoy termina, pero ahora es necesario dar solución a los problemas industriales y de empleo. Trabajar para que 2010 sea el año del inicio de la salida de crisis, para la recuperación del empleo. Ese es el objetivo.
Esta es la labor que nos debe ocupar a todos: gobierno, oposición, agentes sociales, medios de comunicación…
Si queremos que Cantabria este en el mundo estamos obligados a tener altura de miras, aprender de afuera, contrastar experiencias, invertir en educación, en desarrollo e innovación. Ese es el camino.
Termino, y lo quiero hacer deseándote que 2010 sea, simplemente, como tu quieras que sea.
Etiquetas:2009, autovia, AVE, crisis, empleo, medio ambiente